El pecho y su tamaño es el nucleo de la relación de una mujer con su cuerpo asi como del hombre con su miembro. La sociedad a lo largo de la historia le ha añadido un gran valor y simbolimso como reclamo erótico. Pero digamos que el pecho segun la investigadora de la universidad norteamericana de Stanford, Marilyn Yalom donde en su libro ” Historia del pecho” estructura el pecho femenino en 3 vectores, el pecho como reclamo erótico, le pecho nutritivo y la patologia del pecho desde el punto de vista del hombre. Segun que vector el aumento de senos puede verse como algo que conviene o no?
El pecho nutritivo se traduce como simbolo de abundancia, el pecho para alimentar al bebe, La autora señala en su libro que el pecho nutritivo, fue venerado como signo de supervivencia del pueblo judío, y significó “nutrición espiritual” en la tradición cristiana.
Por otra parte el tamaño del pecho como reclamo erótico a sufrido diversos cambios a lo largo de la historia, en los años 20 estaba de moda el pecho pequeño a la vez que en los años 60 cuando se impuso la moda unisexo al amparo del modelo de Twiggy. Ambas eran épocas donde la mujer luchaba por obtener su igualdad respecto al hombre. Durante los períodos conservadores, como fueron las épocas en las que gobernaron políticos republicanos como Reagan y los Bush, la imagen de la mujer con pechos grandes y voluptuosos para mayor placer del hombre, volvió a imponerse y con ello las cirugia de aumento de senos.
Ahora en que momento nos encontramos enclavados?, sin duda aunque pasamos por los 90 donde el canon de belleza eran mujeres con siluetas extremádamente delgadas, vease el caso de Kate Moss, aún nos encnotramos con un estilo de mujeres que quieren imponerse a la extrema delgadez y pechos pequeño con un cuerpo con curvas y senos turgentes. Incluso muchas mujeres famosas optan por el aumento de senos, incluso gluteos para igualarse a estas mujeres todoterreno al estilo Sofia Loren que no les importa presumir de “carnes” sin importar estar bajo la atenta mirada de un puñado de hombres e incluso mujeres. Por tanto, ahora nos encontramos en un momento en que decimos Si al aumento de senos pero no desde un punto de vista erótico si no como reclamo de la mujer como ser independiente que no tiene miedo en mostrar su cuerpo sin importar lo que digan los demàs.








